
El próximo 24 de marzo se cumplirán 50 años del fatídico golpe de Estado cívico-militar en nuestro país. Esta conmemoración sucede en un contexto de gran complejidad y de particular objeción a las políticas de memoria, verdad y justicia por parte de algunos sectores políticos. Pero además, estas cinco décadas llegan en medio de cuestionamientos al lugar mismo del Estado en relación con el acceso a derechos elementales como salud, educación, alimentación y trabajo digno.
Sin embargo, en este presente emergen señales que renuevan la esperanza. Los recientes hallazgos de restos humanos en el Ex Centro Clandestino de detención, tortura y exterminio “La Perla» reafirman la persistencia de la búsqueda y el compromiso con la verdad y testimonian que, a pesar del paso del tiempo, la memoria sigue viva y en movimiento. Estos avances, fruto del trabajo colectivo y sostenido de organismos de derechos humanos, equipos forenses y familiares, son un paso más hacia la verdad y una forma de reparación y de construcción de un futuro más justo.
Frente a este contexto, desde el ICIEC de la Secretaría de Educación de UEPC, y la Secretaría de DDHH de UEPC sostenemos y mantenemos una postura firme en defensa de los derechos humanos, la vida en democracia, la exigencia de verdad y justicia y el fin de la impunidad de los crímenes cometidos durante la última dictadura. Somos conscientes de que estas demandas son indisociables al desarrollo de un país para todas y todos, donde nadie sea menos que nadie ni más que ninguno, y en donde podamos trabajar y prosperar por el bien común de quienes habitamos este suelo libre y soberano.
Reconocemos, en este marco, la centralidad de la escuela en la recuperación y revitalización de las memorias de nuestro pueblo. Qué cosas nos sucedieron como país, cuáles fueron sus consecuencias en las dinámicas sociales, culturales, económicas y educativas (entre otras), así como el modo en que, como sociedad recuperamos y cuidamos dichas memorias, forma parte de las funciones irremplazables de la escuela.
Por esta razón, compartimos a continuación, una serie de materiales orientados a fortalecer las memorias sobre lo sucedido en la última dictadura militar y a acompañar el trabajo de enseñar en los diferentes lugares de nuestra provincia. Dichos materiales se engloban en el proyecto “A 50 años del Golpe: hacemos memoria, construimos futuro”: una cartilla didáctica con recursos para el aula de todos los niveles; una serie de audiovisuales con entrevistas a referentes de diferentes campos intelectuales, políticos y culturales; el libro La escuela construye memoria publicado para los 40 años por el ICIEC; un nuevo libro con título homónimo al de este proyecto en el que compartimos 50 fotografías sobre el 24 de marzo y que con orgullo damos a conocer; y, finalmente, la recuperación de experiencias escolares desarrolladas durante el 2024 en el marco de la iniciativa La escuela que queremos, en las que se elaboraron murales alusivos al Día Nacional de la Memoria, por la Verdad y la Justicia.
Confiamos en que la fuerza de este conjunto de materiales resulte un aporte relevante para abordar lo sucedido durante el último golpe de Estado. Entendemos que las definiciones político-educativas asociadas al rol de la escuela en su compromiso con la defensa de la vida y la dignidad humana, son una conquista democrática, y en sí mismas, una definición del hacer escuela: los espacios escolares son también espacios de memoria.
Por tanto, es preciso reafirmar que enseñar y reflexionar sobre los crímenes cometidos por la última dictadura, como así también sobre todo aquello que es su consecuencia y efecto, es una tarea necesaria para no olvidar. Hacer que la memoria sea, a la vez que un ejercicio hacia el pasado, también una práctica que construye futuro, y que lo haga desde la escuela, se encuentra entre las principales finalidades de este proyecto.
Las y los invitamos, con la alegría y la esperanza que nos anima esta fecha, a recorrer estos materiales.
